Grandes impresiones y colores vivos nos evocan las vacaciones al borde del mar, los cabellos maltratados por la sal o las cortas faldas playeras. Los motivos ganan en amplitud, y a veces con matices de reflejos dorados. Aquí, la seda es salvaje y los colores son francos, a la italiana. La alegría de vivir tiene mucho carácter, y se expresa con la cadencia de acentos vigorizantes, cantando en la brisa del verano.
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